Pasear con un perro que tira de la correa puede ser agotador, frustrante e incluso peligroso. Muchos dueños creen que es un comportamiento difícil de corregir, pero la realidad es que cualquier perro —sin importar su tamaño o raza— puede aprender a caminar tranquilo si recibe entrenamiento adecuado, constancia y paciencia.
Este artículo te enseña paso a paso cómo lograr paseos relajados, seguros y agradables para ambos, sin necesidad de castigos ni herramientas dolorosas.
¿Por qué los perros tiran de la correa?
Antes de corregir el comportamiento, es esencial comprender por qué sucede.
Los perros tiran por diversas razones:
- Exceso de energía acumulada: necesitan liberar tensión y exploran rápidamente.
- Falta de entrenamiento específico: nadie les enseñó a caminar al ritmo del dueño.
- Impulsos naturales: los perros quieren oler, investigar y avanzar más rápido.
- Ambiente demasiado estimulante: sonidos, otros perros, personas, bicicletas, etc.
- Correa tensa de forma constante: si la correa siempre está tensa, aprenden a caminar así.
Entender estas causas te ayudará a aplicar las correcciones más adecuadas y efectivas.
Preparación antes del paseo: la clave del éxito
Para que el entrenamiento funcione, el perro debe salir a la calle con la mente tranquila.
Un perro ya excitado dentro de casa difícilmente caminará bien afuera.
Sigue estas recomendaciones:
- Coloca la correa cuando esté calmado, no cuando esté saltando o ladrando.
- Espera unos segundos de quietud antes de abrir la puerta.
- Sal primero tú, manteniendo el control desde el inicio.
- Usa una correa fija, nunca extensible, ya que estas fomentan los tirones.
Comenzar el paseo con calma marca el ritmo de todo el entrenamiento.
La técnica del “alto y sigue”: simple y eficaz
Es uno de los métodos más populares para enseñar a caminar sin tirar.
Su objetivo es enseñarle al perro que cuando tira, no avanza, y cuando camina tranquilo, el paseo continúa.
Cómo aplicarlo:
- Empieza a caminar con tu perro a tu lado.
- En cuanto tire de la correa: te detienes completamente.
- No lo regañes ni lo empujes, simplemente espera.
- Cuando vuelva hacia ti o afloje la correa, dices una palabra suave como “muy bien” y continúas caminando.
- Repite cuantas veces sea necesario.
Al principio puede ser repetitivo, pero el perro entenderá que el tirón no funciona.
La técnica del cambio de dirección
Este método enseña al perro a prestar atención a su dueño en lugar de enfocarse únicamente en avanzar.
Pasos:
- Camina en línea recta.
- Cuando el perro comience a tirar, cambia la dirección de forma suave pero firme.
- El perro te seguirá porque no quiere perderse.
- Cuando camine a tu lado sin tensión, felicítalo.
El objetivo es enseñarle que solo avanza si está pendiente de ti.
Recompensas: el verdadero motor del aprendizaje
El refuerzo positivo es esencial durante este proceso.
Premia a tu perro cuando:
- Camina a tu lado sin tensión.
- Afloja la correa.
- Te mira voluntariamente.
- Responde a un cambio de dirección.
Las recompensas pueden ser:
- Golosinas pequeñas.
- Elogios verbales.
- Caricias suaves.
- Una breve pausa para que huela algo interesante.
Para el perro, caminar bien debe convertirse en algo más beneficioso que tirar.
Cómo controlar la sobreexcitación durante el paseo
Muchos perros tiran porque salen demasiado entusiasmados.
Para evitarlo:
- Haz ejercicios de obediencia antes del paseo (sentado, quieto, junto).
- No permitas que salga corriendo al abrir la puerta.
- Mantén un paso firme y tranquilo.
- Si se altera con estímulos externos, aumenta la distancia y usa la voz suave.
Los paseos son una actividad emocional tanto como física.
Elegir el equipo correcto: arnés, collar y correa
La herramienta adecuada NO entrena al perro por sí sola, pero ayuda.
Recomendado:
- Arnés antitirones delantero: ayuda a redirigir al perro cuando tira.
- Correa fija de 1,20 a 2 metros.
No recomendado:
- Correas extensibles.
- Collares que aprietan o castigan.
Las herramientas dolorosas solo generan miedo, estrés y peor comportamiento.
Enseñarle el comando “junto”
Este comando ayuda a que el perro camine al lado izquierdo o derecho del dueño.
Entrenamiento básico:
- Ten una golosina en la mano junto a tu pierna.
- Invítalo a caminar a tu lado.
- Cada pocos pasos sin tensión, dale un premio.
- Repite la palabra “junto” suavemente.
- Aumenta la distancia entre premios poco a poco.
Con el tiempo, caminar junto a ti será su lugar favorito.
Cómo evitar distracciones durante el aprendizaje
En las primeras semanas, escoge lugares tranquilos para practicar:
- Calles poco transitadas.
- Parques amplios.
- Patios residenciales.
A medida que mejore, añades nuevos desafíos:
- Más gente.
- Otros perros.
- Bicicletas o niños corriendo.
El aprendizaje debe ser siempre progresivo.
Qué hacer si tu perro es muy fuerte o grande?
Perros grandes como pastor alemán, rottweiler, pitbull, labrador o husky pueden ser más difíciles de controlar.
Consejos clave:
- Haz sesiones cortas pero frecuentes.
- Usa un arnés de buena calidad.
- Trabaja mucho “junto” antes de paseos largos.
- Evita fomentar la excitación al salir.
- No permitas tirones, ni siquiera pequeños.
El tamaño no importa cuando se entrena con constancia.
Pasear bien es un hábito, no un truco
Enseñar a un perro a no tirar no es algo que se logra en un día, pero sí en unas semanas con práctica constante.
Un paseo tranquilo:
- Reduce ansiedad.
- Fortalece el vínculo.
- Evita accidentes.
- Mejora la calidad de vida de ambos.
Tu perro aprenderá que caminar a tu lado es cómodo, seguro y gratificante.
El paseo perfecto empieza con tu actitud
Los perros leen nuestra energía.
Si estás tenso, impaciente o frustrado, él también lo estará.
Mantén la calma, avanza con propósito y disfruta del proceso.
El paseo no es solo para el perro: también es un momento para desconectar, respirar aire fresco y fortalecer el vínculo más bonito que existe, el de un humano y su perro.